Amigos

Les envío una prosa que podrá hacerles entender algo de la esencia del charango:

“El charango y sus amigos”

Estaba el Charango de parranda con sus “mejores” amigos. Estaban en la fiesta la guitarra, el bombo, la quena y la zampoña. En media fiesta, la guitarra empezó a vanagloriarse de su origen, y decìa que era español de pura cepa.

La quena, no se quedó atrás y señaló que era el representante neto de las culturas incaica y tiahuanacota, y decia que era descendientes directo de los dioses andinos.

La zampoña, no queriendo estar a la zaga, indicó que sus origines se remontaban a muchos milenios, y a diferentes culturas. Una rama de su descendencia estaba en los dioses del Olimpo.

El Bombo, no se sentía bien con aquella conversación que le parecia insulsa,

sin embargo, para no quedar fuera de tono dijo: Bueno, no deseo hacerles  sentir menos que yo, pero mis origenes se remontan a la Prehistoria, al mismo origen del ser humano. En todas las culturas pasadas estuve presente, y continuo hoy inmerso en la civilización actual.

Habiendo escuchado todas las intervenciones el Charango no sabia que decir, se rascó la cabeza y dijo: Tengo entendido que provengo de la vihuela, por lo tanto, tengo descendencia europea, considero como mi madre a la Pachamama, que es la Madre Tierra. Soy criollo, y si bien sacan más de mi, melodias indigenas y criollas, también salen de mi melodias caribeñas, brasileras, japonesas, clásicas y otras. Y por esto, para los buenos oidos y corazones sensibles, soy un instrumento que llega al alma de cualquier citadino o campesino.

El charanguito, sin ser de sangre pura, ni ser hijo de los dioses, se sentía  orgulloso de su origen y de su esencia muy humana. Y por esto, todos lo querian y lo disfrutaban.

Ivan Prado

Cochabamba, Bolivia